“Quien siembra vientos recoge tempestades”

Sería absurdo pensar que si siembras papa recogerás tomate, de la misma manera ocurre en nuestra vida, no podemos esperar un buen trato, respeto y amor cuando estamos sembrando problemas, dolor, tristeza e injusticia.

Gálatas 6:9-10 dice: “Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe” (NTV).


Como hijos de Dios debemos ser muy sabios y cuidadosos con todo lo que hacemos, es decir con lo que damos y mostramos a todos los que están a nuestro alrededor, si uno siembra mentira, odio, rencor, falsedad, etc. no espere recibir amor, respeto y verdad.


Quizás es complicado sembrar cosas buenas cuando el resto de las personas hace todo lo contrario y aun así les va muy bien en los negocios, en el matrimonio, en los estudios, etc. pero ante esta contrariedad debemos estar conscientes de que lo bueno que lograron no será para siempre, más temprano que tarde Dios hará prevalecer su justicia.


Te preguntarás ¿Entonces qué debo sembrar? Y la respuesta solamente la podemos hallar en el libro de vida. (1 Pedro 3:8-12 DHH)

– Armonía

– Amor

– Bondad y humildad

– Paciencia y respeto

– Verdad

– Paz, etc.

Procura siempre actuar conforme a lo que es justo y bueno delante de Dios y así hallarás gracia ante los ojos de los hombres, Salmos 37:27-28 dice: “Apártate del mal, y haz el bien, Y vivirás para siempre. Porque Jehová ama la rectitud, Y no desampara a sus santos. Para siempre serán guardados; Mas la descendencia de los impíos será destruida” (RVR1960), Dios recompensará tu esfuerzo por hacer el bien y no solo te bendecirá a ti sino a tus futuras generaciones.


Lo que hoy das eso recibirás, por lo tanto siempre procura actuar con justicia, honestidad, bondad, paciencia, humildad, verdad, etc. Tal vez en este momento te diste cuenta que tus acciones no han sido correctas y por ello quiero invitarte a tomar la decisión de “sembrar lo mejor”.

Por Judith Quisbert

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *