¿Te dormiste?

“A veces perdemos grandes oportunidades por andar dormidos”

Una revista publicó los resultados de una investigación sobre las horas de sueño apropiadas e indicó que el tiempo que una persona requiere para tener un buen descanso dependerá de la edad que tiene, también mencionó que si el individuo sobrepasa o reduce el tiempo que necesita estará poniendo en riesgo su salud.

Dormir no es malo, es más, hacerlo en el momento adecuado mejora la salud, pero hacerlo en el tiempo y lugar incorrecto puede costarle a uno la vida, el trabajo, los estudios o puede echar a perder todo su esfuerzo.

El acto de dormir es un tiempo de inactividad que favorece a la salud física, pero en la vida espiritual es una enfermedad desastrosa que se está expandiendo entre los creyentes de las iglesias.

El descanso físico es necesario y muy importante para nuestro cuerpo, pero no sucede lo mismo con nuestro Espíritu, por ello Dios en su palabra dice: “¡Ustedes también deben estar alerta! Pues no saben cuándo regresará el amo de la casa: si en la tarde, a medianoche, durante la madrugada o al amanecer. Que no los encuentre dormidos cuando llegue sin previo aviso” Marcos 13:35-36 (NTV).

Dios nos llama a permanecer ¡Alertas! ¿Alguna vez oíste la frase: “Cuidado que el diablo no duerme”? El enemigo no descansa ni se toma vacaciones, todo lo contrario siempre está ahí rondando para ver cuantos dormidos hay dentro del pueblo de Dios “El Señor le preguntó a Satanás: ¿De dónde vienes? Satanás contestó al Señor: —He estado recorriendo la tierra, observando todo lo que ocurre” Job 1:7 (NTV.


El dormir en la vida cristiana es cuando comenzamos a descuidar la oración, cuando le damos más tiempo al teléfono o a la televisión que a su palabra o por distintas excusas dejamos de asistir a la iglesia, e incluso cuando comenzamos a ver servicio en la iglesia como una carga o una simple responsabilidad.


¿Ves algunas de estas señales en tu vida espiritual?

Quizás te diste cuenta que has estado dormido o que estás dormitando, pero es tiempo de ¡despertar! Sacúdete y ponte firme porque cada día, hora, minuto y segundo es una batalla y no la ganarás si estás dormido.

“Velen y oren para que no cedan ante la tentación, porque el espíritu está dispuesto, pero el cuerpo es débil” Mateo 26:41 (NTV).


Por Judith Quisbert

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